Japón, la tierra del sol naciente, conserva una de las manifestaciones artesanales más hermosas como es la confección de muñecas, reflejando cada uno de los aspectos ligados a las costumbres y tradiciones del país.

Por siglos Japón ha sido lugar de emotivas expresiones manuales que más allá de lo decorativo sobrecogen a los espíritus por el gran ingenio y la habilidad de producirlas manualmente e inclusive, algunas elaboradas a través de la tecnología.

El arte japonés produce trabajos de enorme expresividad corporal y  la presente colección también permite reconocer -entre otros aspectos- la tradición del uso de diferentes vestuarios por hombres, mujeres y niños, cada uno más elaborado que el otro, lo cual indica aquella  habilidad innata del artista japonés en el trabajo de la seda.

Gracias a la Embajada de Japón y a la Fundación Japón, creada en 1972, en colaboración con el MUCI permiten al público panameño contemplar una colección de gran deleite visual que ha viajado por todos los continentes.