Libro Le Canal de Panama transfomé en lac intériur
Autor: G. Sautereau, Ingénieur.
Fecha: 1889
Material: papel
Dimensiones: 25.5 x 16.5 x 0.5 cm

libro

Desde 1886, la empresa del canal en el istmo de Panamá comenzó a dar tumbos y a presentar un atraso considerable. Los accionistas se sentían cada vez menos convencidos de que se lograse la proeza de unir los océanos, por ende las contribuciones y compra de acciones de la obra empezaban a mostrar un desplome. Todo indicaba que el proyecto tenía que cambiar de orientación para poder llegar a un fin exitoso, pero el obcecado pensar de Ferdinand De Lesseps insistía en que la obra podía hacerse a nivel. Para 1888, la compañía al fin se comprometió en cambiar el proyecto a nivel por uno de esclusas, dicho giro obedecía al interés por recaudar fondos mediante la venta de bonos de lotería. Ante este panorama nunca faltaron proponentes que ofertaran su ingenio para la construcción de un canal de esclusas, sobre todo después de 1888.

 

Un antiguo colaborador de la Compañía Marítima del Canal de Suez, Gustave Sautereau, quien no dudaba que el proyecto se podía realizar, propuso que se represaran los ríos Chagres y Grande, creando un gran lago al que se le adaptaría esclusas en el Pacífico y el Atlántico. Su obra “El Canal de Panamá transformado en un gran lago interior” fue publicada en enero de 1889, justo un mes antes que la Compañía Universal del Canal Interoceánico de Panamá cayera en bancarrota y fuera intervenida por el Estado Francés. Sautereau no dejaría su empeño de retomar la fallida obra al fundar la Sociedad Internacional de Estudios para el logro del Canal Interoceánico de Panamá; sin embargo, no concretaría sus planes, pues la Nouvelle Conpagnie du Canal Interoceanique de Panamá, fundada en 1894, ganaría la concesión.

La pieza del mes de abril es la obra de G. Sautereau “El Canal de Panamá transformado en un gran lago interior”. Una pieza que forma parte de la historia que sigue, luego de la debacle del sueño de De Lesseps por construir un canal en el Istmo. El gran francés, como se le denominó a De Lesseps luego de su logro en Suez, no lograría su finalidad, pero no por eso el mundo dejaría de soñar el Canal.